Juanjo Castillo
IMITADORES DE CRISTO ☧
Introducción:
Queridos hermanos, quiero llevarlos a una reflexión inspirada por la grandiosa ciudad de Chicago, conocida como la Ciudad de los Vientos. Esta metrópolis, con su rica historia y diversidad, puede enseñarnos valiosas lecciones espirituales que pueden aplicarse a nuestras vidas.
I. Fundamentos firmes en medio de la tormenta.
A. Chicago, un lugar donde los vientos pueden ser implacables.
B. La importancia de tener una base sólida en nuestra fe.
C. Mateo 7:24-27 – La casa construida sobre la roca.
II. La belleza en la diversidad.
A. Chicago, un crisol de culturas, razas y creencias.
B. Hechos 10:34 – «Entonces Pedro abrió la boca y dijo: ‘De veras comprendo que Dios no hace acepción de personas’».
III. El renacimiento tras la adversidad.
A. El Gran Incendio de Chicago en 1871.
B. Isaías 43:2 – «Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti».
IV. La importancia de la comunidad.
A. Chicago, una ciudad que se une en momentos difíciles.
B. Hebreos 10:24-25 – «Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca».
V. Inspirados para brillar.
A. Como cristianos, somos llamados a ser luces en el mundo.
B. Mateo 5:14-16 – «Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder».
Conclusión:
Hermanos del camino de Cristo, al mirar a Chicago, vemos una ciudad que enfrenta vientos poderosos, pero que ha construido bases sólidas. Una ciudad que abraza la diversidad y se levanta después de la adversidad. Una ciudad que se une como comunidad y brilla como faro en la oscuridad. Que nuestras vidas reflejen estas lecciones espirituales mientras caminamos en fe, amor y unidad en el servicio de nuestro Señor. Que, al igual que Chicago, brillamos con la luz de Cristo en un mundo necesitado. Si y Amén.









