DE LA LIBERACIÓN MUNDANA A LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL.

Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: No a este, sino a Barrabás. Y Barrabás era ladrón.
S. Juan 18:40 RVR1960
Introducción:
Queridos hermanos y hermanas, hoy quiero hablarles sobre un personaje bíblico que, a pesar de su breve aparición en las Escrituras, nos enseña lecciones profundas sobre la redención y la gracia de Dios. Este personaje es Barrabás, a quien encontramos en los relatos de la Pasión de Cristo.
I. El Personaje de Barrabás:
Barrabás era un criminal, un hombre que había cometido delitos graves contra la sociedad. Estaba encarcelado y condenado a muerte, y su nombre se había convertido en sinónimo de maldad y rebeldía.
NOTA; El nombre «Barrabás» es un nombre propio que se menciona en el Nuevo Testamento de la Biblia. El nombre «Barrabás» tiene raíces arameas y puede traducirse aproximadamente como «hijo del padre» o «hijo de la autoridad». Su historia en la Biblia es parte importante de la narrativa cristiana sobre la crucifixión de Jesús.
II. La Elección de Pilato:
En el momento crucial de la Pascua, el gobernador romano Poncio Pilato se enfrentó a una multitud que pedía la liberación de un prisionero. Pilato, buscando evitar un conflicto, dio a la multitud la opción de liberar a uno de dos prisioneros: Jesús, el inocente Hijo de Dios, o Barrabás, el criminal. Sorprendentemente, la multitud eligió liberar a Barrabás.
III. La Gracia de Dios Revelada:
La elección de la multitud de liberar a Barrabás en lugar de Jesús es un poderoso recordatorio de la gracia de Dios. Barrabás no merecía su liberación; era culpable. Pero Jesús, el justo, tomó su lugar en la cruz para pagar el precio de nuestros pecados.
IV. Nuestra Identificación con Barrabás:
Todos nosotros, en cierto sentido, somos como Barrabás. Hemos pecado y merecemos el castigo. Pero gracias a la muerte sacrificial de Jesús en nuestro lugar, hemos sido liberados del juicio eterno. Como Barrabás, hemos experimentado la gracia y la redención.
V. La Transformación Espiritual:
La historia de Barrabás no termina en su liberación física. La gracia de Dios puede transformar incluso a los peores pecadores. Es posible que Barrabás haya experimentado un cambio en su vida, y nosotros también podemos experimentar la transformación espiritual a través de Cristo.
Conclusión:
Hermanos y hermanas de Imitadores De Cristo, la historia de Barrabás es un recordatorio de que, a pesar de nuestras fallas y pecados, Dios ofrece la liberación espiritual a través de Jesús. Como Barrabás, somos beneficiarios de la gracia divina. Aprovechemos esta gracia para cambiar nuestras vidas y vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. Recordemos siempre que Jesús tomó nuestro lugar en la cruz, y en Él encontramos la verdadera liberación y la esperanza eterna.
Que la vida del Espíritu Santo vivifique en el creyente las obras de la fe, Amén.
Juanjo Castillo
IMITADORES DE CRISTO