Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
S. Juan 15:12
El amor del Padre va más allá de nuestras propias imaginaciones, es un amor que rompió todos los límites que podamos imaginar, entrego a su propio Hijo para la salvación de la humanidad.
Esta clase de amor es la que Jesús nos enseña, está misma clase de amor es la que Jesús enseño a sus discipulos. Ellos debían a amarse y permanecer unidos.
Él establece el amor como un mandamiento fundamental, basado en el amor incondicional que él mismo ha demostrado. En este pasaje, Jesús exhorta a sus discípulos a amarse mutuamente con el mismo tipo de amor sacrificial y desinteresado que él ha mostrado hacia ellos.
el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Filipenses 2:6-8
Este amor es el que debe cada día permanecer en nuestros corazones, debemos echar a un lado nuestras indiferencias, nuestros rasgos culturales, entre otras cosas que nos dividen.
Jesús enseño a sus discipulos a amarse incondicionalmente, unos eran pecadores, otros cobradores de impuestos, pero el amor que Jesús les mostró rompió todos esos rasgos culturales que los dividían, y puso tanto amor en los corazones de ellos.
Ama a tu prójimo con sus virtudes y defectos. Recuerda que Dios te amo con tus defectos, soportó por amor a su Hijo tus más malvados pecados, los paso por alto por amor.
Mi devocional
Julio Antonio Quezada Suriel.
