Introducción: Queridos hermanos, quiero llevarlos a una reflexión inspirada por la grandiosa ciudad de Chicago, conocida como la Ciudad de los Vientos. Esta metrópolis, con su rica historia y diversidad, puede enseñarnos valiosas lecciones espirituales que pueden aplicarse a nuestras vidas.
I. Fundamentos firmes en medio de la tormenta. A. Chicago, un lugar donde los vientos pueden ser implacables. B. La importancia de tener una base sólida en nuestra fe. C. Mateo 7:24-27 – La casa construida sobre la roca.
II. La belleza en la diversidad. A. Chicago, un crisol de culturas, razas y creencias. B. Hechos 10:34 – «Entonces Pedro abrió la boca y dijo: ‘De veras comprendo que Dios no hace acepción de personas’».
III. El renacimiento tras la adversidad. A. El Gran Incendio de Chicago en 1871. B. Isaías 43:2 – «Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti».
IV. La importancia de la comunidad. A. Chicago, una ciudad que se une en momentos difíciles. B. Hebreos 10:24-25 – «Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca».
V. Inspirados para brillar. A. Como cristianos, somos llamados a ser luces en el mundo. B. Mateo 5:14-16 – «Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder».
Conclusión: Hermanos del camino de Cristo, al mirar a Chicago, vemos una ciudad que enfrenta vientos poderosos, pero que ha construido bases sólidas. Una ciudad que abraza la diversidad y se levanta después de la adversidad. Una ciudad que se une como comunidad y brilla como faro en la oscuridad. Que nuestras vidas reflejen estas lecciones espirituales mientras caminamos en fe, amor y unidad en el servicio de nuestro Señor. Que, al igual que Chicago, brillamos con la luz de Cristo en un mundo necesitado. Si y Amén.
Introduction: Dear brothers and sisters, I want to take you on a reflection inspired by the magnificent city of Chicago, known as the Windy City. This metropolis, with its rich history and diversity, can teach us valuable spiritual lessons that can be applied to our lives.
I. Firm Foundations Amidst the Storm. A. Chicago, a place where the winds can be relentless. B. The importance of having a solid foundation in our faith. C. Matthew 7:24-27 – The house built upon the rock.
II. Beauty in Diversity. A. Chicago, a melting pot of cultures, races, and beliefs. B. Acts 10:34 – «Then Peter opened his mouth and said: ‘Truly I understand that God shows no partiality’.»
III. Rebirth After Adversity. A. The Great Chicago Fire of 1871. B. Isaiah 43:2 – «When you pass through the waters, I will be with you; and through the rivers, they shall not overwhelm you; when you walk through fire you shall not be burned, and the flame shall not consume you.»
IV. The Importance of Community. A. Chicago, a city that comes together in difficult times. B. Hebrews 10:24-25 – «And let us consider how to stir up one another to love and good works, not neglecting to meet together, as is the habit of some, but encouraging one another, and all the more as you see the Day drawing near.»
V. Inspired to Shine. A. As Christians, we are called to be lights in the world. B. Matthew 5:14-16 – «You are the light of the world. A city set on a hill cannot be hidden.»
Conclusion: Brothers and sisters in the path of Christ, as we look to Chicago, we see a city that faces powerful winds but has built strong foundations. A city that embraces diversity and rises after adversity. A city that unites as a community and shines as a beacon in the darkness. May our lives reflect these spiritual lessons as we walk in faith, love, and unity in the service of our Lord. Just like Chicago, may we shine with the light of Christ in a needy world. Amen and Amen.
Hablemos de 11 principios sobre el noviazgo basados en principios bíblicos:
1. Compatibilidad Espiritual (2 Corintios 6:14): – Buscar a alguien que comparta tu fe y valores espirituales para establecer una base sólida en la relación.
2. Pureza y Castidad (1 Tesalonicenses 4:3-5): – Mantener la pureza sexual y guardar la castidad es un principio importante en el noviazgo cristiano.
3. Oración y Consejo (Proverbios 15:22): – Buscar la dirección de Dios a través de la oración y buscar consejo sabio de mentores es vitally importante en la toma de decisiones sobre el noviazgo.
4. Comunicación Honesta y Abierta (Efesios 4:25): – Fomentar la comunicación honesta y abierta es esencial para construir confianza y comprensión mutua.
5. Amor Altruista (1 Corintios 13:4-7): – Practicar el amor altruista, como se describe en 1 Corintios 13, es fundamental en una relación de noviazgo.
6. Respeto y Sumisión Mutua (Efesios 5:21): – Mostrar respeto mutuo y someterse el uno al otro en amor, como se enseña en Efesios 5:21, es esencial.
7. Conocimiento Mutuo (Proverbios 27:23): – Conocerse profundamente y entender las metas, sueños y pasiones del otro es importante en el noviazgo.
8. Preparación para el Matrimonio (Génesis 2:24): – El noviazgo cristiano debe tener la meta de prepararse para el matrimonio y la vida juntos.
9. Compartir Metas y Valores (Amós 3:3) – Compartir metas y valores similares ayuda a construir una base sólida en la relación.
10. Autodisciplina (1 Timoteo 4:7-8): – Practicar la autodisciplina y el autocontrol en el noviazgo es importante para evitar tentaciones y mantener una relación saludable.
11. Confianza en Dios (Proverbios 3:5-6): – Confiar en Dios para guiar y dirigir la relación es esencial en el noviazgo bíblico.
Que la vida del Espíritu Santo vivifique en el noviazgo las obras de la fe.
La purificación del mal uso en las finanzas en el ministerio.
Escena Jesús Nazareno echando fuera del templo a los cambistas.
LIBERTAD DEL ABUSO FINANCIERO
¿Debemos diezmar bajo presión? ¿Sembrar para ganar el favor de Dios? ¿Pactar con Dios?
Al terminar de leer, tú mismo puedes deducir si estos conceptos hacen parte del Nuevo Pacto. El Pacto en el que estamos hoy. Si es válido después de la cruz.
(La imagen y el título son provocadores, por eso, antes de llegar a conclusiones o respuestas, te rogamos leer la publicación completa y también el contexto de los pasajes que se exponen. Daremos la bienvenida a las respuestas en tono cortés, así como a las que contengan algo de certeza espiritual y bíblica y que demuestren que has leído completo. Para evitar malos entendidos, el resto de las respuestas serán borradas).
Por años y años hemos recibido la enseñanza sobre el diezmo con muy buenas intenciones, hace parte de la doctrina básica. No obstante, después de la cruz, el diezmo no es un requisito de Dios. Cuando Jesús expulsó a los cambistas del templo, fue porque ellos impedían a los extranjeros, los ciegos y los cojos acercarse a Dios. Del mismo modo, hoy en día algunos líderes de forma involuntaria levantan barreras para impedir a los hermanos acercarse a Dios. Barreras que Jesús ya eliminó.
El diezmo y el Evangelio de la Gracia van de la mano. Por eso, lo voy a explicar dentro de este panorama. Si entendemos la función del diezmo, entenderemos el Nuevo Pacto de la muerte y resurrección de Jesús.
Tristemente se ha creído que estar bajo la Gracia y ser 100% perdonado es sinónimo de tener licencia para pecar. Del mismo modo, cuando escuchamos la idea de que no estamos obligados a diezmar pensamos que debemos parar de ser generosos. Parar de dar y aportar a la obra de Dios. Pero, la verdad es mucho más completa: Si hemos aceptado la obra consumada de Cristo, estamos 100% bajo la Gracia, libres para vivir una nueva vida, la Vida de Cristo en nosotros (Lee Romanos 6).
Esto significa que el Padre Amado expresa Su Vida a través de nosotros, expresa toda su conducta, incluyendo lo que hacemos con el dinero. Lamentablemente, no tenemos clara la diferencia entre el Nuevo Pacto y el Antiguo Pacto. Muchas veces inconscientemente usamos la ley para controlar el comportamiento de la congregación. Por tradición, pedimos el diezmo para recaudar dinero. Repito, este no es un llamado al libertinaje, a la pereza o a la tacañería, sino un llamado para permitir una verdadera comunión con Cristo Vivo y dejarlo expresar Su Vida y Su Naturaleza en todos los sentidos. Así que te invito a leer la publicación del enlace mencionado y más pasajes bíblicos que cité: Romanos del 5 al 8, Hebreos del 7 al 10, 2 Corintios del 3 al 5 y Gálatas del 1 al 6, para dar un contexto a mis comentarios sobre el diezmo. Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre (Hebreos 13: 8), pero los Pactos de Dios con la humanidad cambiaron para siempre en el año 30 y el 70 D.C.
Dicho esto, vamos a empezar con 2 Corintios 8 y 9, donde Pablo explica a fondo el pensamiento acerca de dar dinero. Pablo es nuestro ejemplo a seguir hoy en día. Aunque su explicación es completa, voy a hacer algunos comentarios:
1) No dejes que nadie te cite el versículo 9:6 fuera de contexto: «El que siembra escasamente, escasamente segará; y el que siembra generosamente, generosamente segará”. Si lees este versículo en su contexto, esto no quiere decir que si le das dinero a la iglesia institucional, Dios te recompensará financieramente con una buena oferta laboral o alguna otra cosa material, o que al no dar dinero, caerás en quiebra financiera. Para entender a fondo, lee los capítulos 8 y 9 en su totalidad, mira el contexto y su significado. Al dar tenemos el privilegio de fortalecer el Cuerpo de Cristo, la verdadera iglesia (las personas que hemos creído en Él, no un edificio). Estaremos muy felices cosechando almas para Cristo, viendo a otras personas despertar a la adopción de la Vida Eterna, ayudando y compartiendo con el prójimo. Pero, la idea de dar dinero para obtener beneficios, es una perversión en dos sentidos: es el orgullo humano tratando de ganar el regalo que Dios ofrece gratis (tan insultante como si tratáramos de pagar a un amigo por un regalo), es dar para recibir. Dios da para dar, no para obtener algo a cambio, da porque Él es el mismo amor, Él es dador y entregado. Gracia significa expresar su naturaleza, por lo que también cuando damos, sólo damos, sin esperar nada a cambio. La cosecha es disfrutar de ver la edificación del Cuerpo de Cristo, de la que tú y yo somos parte.
2) El versículo 9:7 «Cada uno de como ha decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre”, no es lo mismo que: ”Tiene que ser X porcentaje y tiene que ser entregado en X edificio llamado la Iglesia X. Es completamente incompatible con «Dad a Dios lo que es de Dios»,»Esta parte no es tuya», o ”entrego el diezmo como retorno».
3) En Deuteronomio 14, vemos que el diezmo no era dinero, era comida. Se podría convertir en dinero en efectivo por motivos de viajes lejanos y luego se convertiría de nuevo en comida, pero nunca se le ofreció a Dios en forma de dinero.
4) Es verdad que el diezmo existía antes la ley, así que no se puede predicar como si fuera una ley, esto no es acertado. Podemos confirmarlo leyendo Gálatas del 1 al 6, donde Pablo condenó en términos muy fuertes tomar como requisito la circuncisión, que también existió antes de la ley (además de los sacrificios), pero estas personas lo tomaron como ley.
¿Qué pasa con las referencias al diezmo en la Biblia?
Vamos primero a Malaquías 3: 8-10, que es muy citado para hablar del diezmo para hoy:
“¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”
¿Cómo interpretar este pasaje desde la nueva posición que tenemos en Cristo?:
Este requisito de diezmar es parte del Antiguo Pacto, de la Ley Mosáica, que fue dada sólo a los judíos, no a los gentiles. Este Pacto se hizo obsoleto con la muerte de Jesús, y desapareció por completo con la destrucción del Templo de Jerusalén en el año 70 (Hebreos 8:13) (al final, haré claridad sobre una distinción importante entre Antiguo Pacto y Antiguo Testamento).
2) Esta sección es una continuación del pensamiento que comenzó en Malaquías 2:1: «Ahora, pues, este mandamiento es para ustedes, los sacerdotes”. Es decir, para un cierto grupo de sacerdotes en un contexto específico. En el texto original no había lista de capítulos y versículos; lee con detenimiento para que veas la continuidad por ti mismo. Para que veas la importancia del contexto, al ir leyendo, pregúntate: ¿quién habla a quién? ¿Bajo qué Pacto está hablando? Y ¿bajo qué circunstancias?
3) El versículo 2:2: del mismo pensamiento, Dios dice que ha maldecido a estas personas, y se compromete a maldecirlos más. En la interpretación de la Biblia hoy, una pregunta muy útil es: ¿Esto es posible después de la Cruz? La respuesta es definitivamente «No». Cristo se hizo maldición por nosotros y quitó toda maldición. (Gálatas 3:13, Romanos 8:1; 2 Corintios 5:21).
4) Malaquías 3:10 dice: «Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento [comida] en mi casa … Espera. ¿Templo? ¿Qué tiene que ver este templo con nosotros? ¿Y mi casa? Nosotros, nuestros cuerpos físicos ahora son el templo, la casa de Dios. Nos congregamos en un edificio dedicado a este fin y es justo ayudar con los gastos que se generan, pero no es acertado usar términos como templo, capilla, altar, etc., para referirse a un edificio, o partes de él. Nosotros somos la iglesia, el templo, la casa de Dios, y donde están dos o más reunidos en el nombre de Dios, allí está la Iglesia. Las cosas físicas en el Antiguo Pacto eran una sombra, las cosas espirituales en el Nuevo Pacto son la realidad. El templo al que Malaquías 3:10 se refiere es el templo de Jerusalén, que fue destruido en el año 70. Hoy en día somos el verdadero templo de Dios.
5) La historia de fondo de Malaquías 3:10: Los levitas recibían una décima parte de la cosecha de las once tribus de Israel a cambio de su trabajo ofreciendo sacrificios en el Templo. Hubo un tiempo (Nehemías 13:10-13) en el que los levitas no recibieron estos diezmos y salieron del templo para trabajar por su comida. Dios reprendió a los líderes por hacerlo. El Antiguo Pacto no es para nosotros, es para los judíos. En todo caso ese templo y ese sistema fueron destruidos en el año 70 DC.
Entonces, tengamos en cuenta que toda la Biblia fue escrita para nuestra instrucción, pero en muchos casos sólo somos observadores de lo que dice, no participantes ni beneficiarios. Miremos siempre el contexto: a quién va dirigido.
6 ) Dar para recibir es una perversión del amor de Dios. Dios da para dar, porque Él es amor en sí mismo. Es un Dios entregado. Ahora Él habita en cada uno de sus hijos, somos su reflejo vivo, Él nos inspirar a dar y compartir sus bienes, sin pensar en recompensa financiera. El antiguo Pacto es una sobredosis de “Si haces lo bueno, recibirás el bien; si haces lo malo, recibirás el mal”. Esta sobredosis tiene un propósito y es es agotar el orgullo y el esfuerzo humano. Llevarnos al límite al comprender que por mucho esfuerzo, nunca lograremos el estándar. Jesús le dio la espalda a esta economía, otorgando el favor y las bendiciones de Dios a los que menos las merecían. Las referencias en el nuevo Pacto de la siembra y la cosecha tienen su propio significado y contexto, lo comprobamos al leer 2 Corintios 8:9 y Gálatas del 1 al 6. (Una clave: no confundamos castigo con consecuencias).
En los Evangelios, Jesús hace referencia a dar el diezmo, pero recuerda que Él mismo estaba todavía bajo el Antiguo Pacto (Gálatas 4: 4-5). Antes de su muerte y resurrección, su trabajo en la tierra era poner un estándar mucho más alto que el de la Ley Mosáica, para frustrar a sus oyentes a fin de que se rindieran de su auto-dependencia y descubrieran que necesitaban un redentor, un salvador que viviera por ellos. Igual nos pasa hoy. La ley es santa, pura y perfecta, pero cumplirla no nos da libertad. Cuanto más intentamos cumplirla y no pecar, no fallar, menos lo logramos, más nos frustramos. ¿Recuerdas que el poder del pecado es la ley (1 Corintios 15:56; Romanos 3:20)? No desechemos las palabras de la Biblia, pero tengamos en cuenta el contexto.
En Hebreos 7, se toca el tema del diezmo, pero no es una declaración para hoy, sino una afirmación de la superioridad de Cristo por encima de todos, incluyendo a Abraham, (algo impensable para los judíos hasta entonces).
Una vez Abraham regresaba de una guerra, se encontró con el sacerdote Melquisedec y le dio la décima parte del botín de guerra y recibió una bendición, dos hechos que demostraron la superioridad de Melquisedec, una sombra de Jesús. Pero:
1) Fue una situación única. 2) Melquisedeq no exigió los diezmos de Abraham. 3) Abraham dio sólo una décima parte del botín de guerra, no de sus bienes materiales o ingresos; estando en pie de guerra y lejos de casa, hubiera sido imposible llevar todo esto con él. 4) Abraham se negó a quedarse con el otro 90%. Al parecer dio el 90% al rey de Sodoma, o se lo regresó a sus dueños originales; no está del todo claro en el texto, pero no era para Abraham. (Leer Génesis 14). 5) No todo lo que hizo Abraham es un modelo que estamos obligados a seguir, por ejemplo casarse con su hermana. 6) El punto más importante no es que Abraham dio el diezmo; es que Leví (representante de la ley) dio el diezmo. Es decir, el linaje levita, de la ley, demostró la superioridad del linaje de Cristo, de la gracia. (Hebreos 7:9,10) (Juan 1:17: la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.) ¿Cuál es el mayor sacerdocio? 7) Aquellos que hoy exigen que los creyentes en Jesús vivan como israelitas en el diezmo, no viven ellos mismos como los levitas (sin herencias, sin sueldos, sin terrenos o propiedades).
Hebreos fue escrito en el año 67 DC, mientras que el Templo de Jerusalén todavía existía, antes de su destrucción por los romanos en el año 70. Los diezmos continuos eran para los sacerdotes y levitas, para compensarles por el trabajo duro y continuo para hacer sacrificios de animales por los pecados del pueblo. (Nótese la palabra continuo). El templo terrenal era una representación de la morada de Dios. En aquellos días, estaba explícitamente prohibido cualquier tipo de mueble para sentarse porque el trabajo nunca se terminaba. Cuando Jesús entró a través de otro sacerdocio, hizo el sacrificio perfecto y final, entró en el Lugar Santísimo, literalmente, en el cielo, y se SENTÓ a la diestra de Dios – ¡Consumado es! – allí permanece hasta ahora. Su sacrificio fue único y suficiente para toda la humanidad en todos los tiempos. Al respecto lee Hebreos del 7 al 10 y confírmalo, analiza el versículo 7:12: «Porque cuando cambia el sacerdocio también tiene que cambiar la ley» – ¡pensemos en lo que esto implica!
Si estamos dando el diezmo por obligación, estamos diciendo que nuestro sacerdote sigue trabajando y haciendo sacrificios. ¿Quién es nuestro sacerdote? ¿un levita, o Jesús?
En resumen, en Cristo estamos libres de toda ley, incluyendo el diezmo. Fuimos liberados por la ley del espíritu de vida, es decir que el Espíritu Santo vive en nosotros y nos guia con amor a cada momento. Hemos recibido el Espíritu de adopción. En Cristo somos nuevas criaturas, literalmente somos Su morada. Somos 100% perdonados y transformados espiritualmente. Tenemos el enorme privilegio de ser Su cuerpo y Su reflejo en esta tierra. Sus mandamientos: Cree en Él y ama como Él te ama, incluyen la gestión de tus bienes materiales. Da generosamente como Él te guía de forma individual.
Adición: Debido a algunas respuestas recurrentes que he recibido, quiero hacer tres aclaraciones:
1) Diferencias entre Antiguo Pacto / Antiguo Testamento y Nuevo Pacto /Nuevo Testamento. 2) Entender el Nuevo Pacto es de suma importancia. 3) Entender la función del diezmo, y entender el Nuevo Pacto, van de la mano.
1) Antiguo Pacto / Antiguo Testamento no son lo mismo, y el Nuevo Pacto / Nuevo Testamento tampoco son lo mismo. La división de la Biblia en el Antiguo Testamento / Nuevo Testamento es algo confuso, pues no se trata solo de una hoja entre Malaquías y Mateo. No todo en el Nuevo Testamento es del Nuevo Pacto, y no todo en el Antiguo Testamento es del Antiguo Pacto. La sombra de Jesús y su obra terminada (Nuevo Pacto) se encuentra en todo el Antiguo Testamento. Y ya que Jesús nació y enseñó bajo el Antiguo Pacto, no todo lo que aparece en el texto del Nuevo Testamento es el Nuevo Pacto. El Nuevo Pacto entró en vigor sólo con la muerte de Jesús («Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. Porque el testamento se confirma con la muerte; pues no es válido entre tanto que el testador vive.” Hebreos 9: 16-17 usa la palabra «testamento», entonces podemos ver cómo hemos confundido y mezclado las palabras).
No descartamos ni una palabra de la Biblia, y valoramos el Antiguo Testamento porque nos muestra los orígenes de Jesús, la historia de fondo de quién es y por qué es tan importante para la humanidad.
Pero tenemos que mirar al Antiguo Pacto en perspectiva (¡Fue una sorpresa total para Pedro en Hechos 10 que los gentiles fueran parte de la familia Dios! Esto no tenía precedentes): Sólo fue dada a los judíos, y fue dada para demostrar imposibilidad de complacer a Dios o acercarse a Él a través del esfuerzo humano. Jesús vino y fortaleció la ley para excluir de forma permanente el auto-esfuerzo (Mateo 5) y señalar la obra perfecta que Él iba a hacer. Ahora bien, el pecado que el autor de Hebreos describe es la incredulidad; es retornar de nuevo a los rituales, las costumbres y los sacrificios del Antiguo Pacto para tener más seguridad, como si Jesús no hubiese cumplido con todo.
2) Es muy importante entender el Nuevo Pacto vs el Antiguo Pacto: Hay quienes piensen que esta diferenciación Nuevo Pacto/Antiguo Pacto no es importante o es una distracción: “Todo está en la Biblia, todo vino de Dios; tenemos que hacer todo; ¿qué diferencia hay?” Analicemos esto:
Hebreos 8:13: «Al decir: Nuevo Pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer” [En efecto desapareció tres años después, destruido por los romanos de acuerdo a la voluntad de Dios.]
No es el único versículo al respecto (el tema se repite, por ejemplo, en Hebreos 9:15 y 10: 9-10), Pero reflexionemos esto: Si Dios declaró un nuevo estándar de Su relación con nosotros y explicó que la norma anterior es obsoleta y envejecida, y envió el ejército más poderoso del mundo para hacerlo desaparecer por la fuerza, ¿le parece que tiene sentido aprender de este nuevo acuerdo y darle la misma importancia que Él le da?
Evitar hacer esto sería evitar la voluntad de Dios, ¿no es así?
3) Entender la función del diezmo y entender el Nuevo Pacto van de la mano: basaré mis comentarios en el libro de Hebreos, y sugiero que cada uno lea esta carta maravillosa y fascinante por su propia cuenta, en parte para ver que no cito estos temas fuera de contexto. A veces se citan fragmentos de Hebreos fuera de contexto para aterrorizar a la gente con la condenación eterna y conseguir un miedo indebido de Dios, pero si lees todo de principio a fin y entiendes el contexto, verás lo que se ha escrito para apoyar el corazón de la Gracia (13:9).
El escritor se dirigió a los creyentes judíos en el año 67 DC, cuando el templo todavía existía. Quería recordarles la superioridad de Jesús, Su sacerdocio y Su sacrificio en todo el mundo y animarles a entrar en la fe de todo corazón, sin resbalar al hacer los ritos del Antiguo Pacto . Es muy importante señalar que a pesar de que eran maestros de la tradición en las buenas obras judías, ¡eran niños en la verdadera justicia de Dios! (5:1-14).
¿Cómo es posible que alguien que hace muchas buenas obras en la tradición judía es un niño espiritual? Es porque Jesús, al morir y resucitar, dio vuelta a la economía de la justicia.
«Al que no conoció pecado, Dios lo hizo pecado por nosotros para que en él recibiéramos la justicia de Dios» (2 Corintios 5:21). Así como Jesús no cometió ningún acto pecaminoso y se volvió pecado, del mismo modo, nosotros no podemos hacer ningún acto de justicia para tornarnos la justicia de Dios; simplemente aceptamos por fe lo que Jesús hizo por nosotros. No es por obras, para que nadie se gloríe (Efesios 2:8-9).
Además, había inmadurez espiritual, porque las cosas físicas del Antiguo Pacto eran una sombra; las cosas espirituales del Nuevo Pacto son la realidad. Como los creyentes hebreos en aquel entonces, preferimos las cosas tangibles y visibles en lugar de confiar en lo real, pero invisible. Tenemos la tendencia a necesitar las cosas físicas, de buena apariencia, que muestran una «santidad» artificial, una falsificación de la realidad que Jesús ya obró dentro de nosotros en el reino espiritual. ¡Meditemos en eso!
¿Qué tiene eso que ver con el diezmo?
Veamos el tema de las obras muertas, causadas por una mala conciencia.
En primer lugar, Jesús ya se ha ocupó de nuestros pecados; es un hecho resuelto. (Hebreos 1:3; 7:27; 9:12; 9:26; 9:28; 10:10; 10:12). Ya hemos sido purificados. Ahora el pecado al que se refiere Hebreos 10:26 es la incredulidad. Quienes están a la espera un Mesías más grande, un sacerdocio mayor, un mayor sacrificio, esperan en vano, porque el gran evento ya llegó. Así que, no nos aterrorizamos por 10:26-30, porque no es para los que hemos nacido de nuevo, es para los que niegan a Jesús, que no han creído en Él y están esperando un sacrificio mayor.
Otra forma de incredulidad es tener una mala conciencia [Reina-Valera], una conciencia culpable [NVI]. Prestemos atención a esta parte, aunque sea obvia: la voluntad de Dios no es que tengamos una conciencia culpable; si es así, es porque estamos enfocados en nosotros mismos ¡en vez de creer y descansar en la obra terminada de Cristo! No es «espiritual» tener una conciencia culpable, pensando en todo lo malo que hicimos, pues eso es incredulidad en la obra terminada de Jesús.
Mira lo bueno que Dios quiere para ti: «Así que, hermanos, mediante la sangre de Jesús, tenemos plena libertad para entrar en el Lugar Santísimo, por el camino nuevo y vivo que él nos ha abierto a través de la cortina, es decir, a través de su cuerpo; y tenemos además un gran sacerdote al frente de la familia de Dios. Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de… [espera— ¿de qué? ¿Del pecado? ¡No! Eso es lo que nos ha enseñado la mente religiosa!] … interiormente purificados de una conciencia culpable y habiendo lavado los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque él que prometió es fiel”. (Sí, en el verso siguiente se habla de las buenas obras, pero en el contexto no son iguales a las obras muertas. Y sí, Pablo habla de la tristeza saludable en 2 Corintios 7, pero esa tristeza es otra cosa, no una mala conciencia.)
«La sangre de machos cabríos y de toros, y las cenizas de una novilla rociadas sobre personas impuras, las santifican de modo que quedan limpias por fuera. Si esto es así, ¡cuánto más la sangre de Cristo, quien por medio del Espíritu eterno se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de las obras que conducen a la muerte, a fin de que sirvamos al Dios viviente! (9: 13-14)
¿Qué tiene todo esto que ver con el diezmo? Tiene todo que ver con el diezmo como una obligación, como una imposición. Cualquier trabajo motivado por el miedo o la culpa, es una obra muerta, inspirada por una mala conciencia, y Jesús murió para purificarnos de ella.
El asunto no es la cantidad de dinero que das a la iglesia; es la razón por la que das, y la comprensión que tienes de la obra terminada de Jesús: El Nuevo Pacto. Una tendencia de la carne es pensar: «Si Dios hizo todo esto por mí, lo menos que debería hacer por Él es …”, eso vuelve una buena obra en una obra muerta. Otra tendencia es pasar un mal momento, conducirse mal o tener malos pensamientos y pretender compensarlo el domingo dando más dinero: Obra muerta; auto-esfuerzo en vez de confiar en la obra terminada de Jesús. Puede ser que una persona se sienta mejor después de hacer esto, pero esto es sólo rascarse la picazón de una mala conciencia. Huelga decir que pensar «Si yo no doy el diezmo, estoy robando a Dios, y él me va a maldecir”, resulta en una obra muerta.
Amados: La idea de la cruz es que todo está terminado. Ahora el Padre nos pide que nos sentemos y descansemos con Cristo en el cielo. ¡Disfrutemos con Él la obra consumada!
Aunque los sacrificios anteriores se realizaban una y otra vez en templos hechos por hombres, Cristo sufrió fuera de la puerta para entrar luego al mismo cielo. Al sentarse a la diestra del Padre, hizo lo que ningún otro sacerdote pudo hacer. Por miles de años permanecieron de pie ministrando una y otra vez. ¿Puedes ver la diferencia entre el Antiguo Pacto y el Nuevo? Si hemos aceptado la obra completa de Cristo, somos personas del todo perdonadas, sin compromisos. Es una economía sencilla: Cristo pagó totalmente, nosotros no tenemos deuda alguna. No tendríamos cómo pagarla. Al entender la finalidad de la muerte de Cristo, podremos disfrutar la realidad de su Vida resucitada. Tenemos paz con Él, de manera que podemos expresarlo como Él nos inspire: Dando, amando, abrazando, acompañando. Siendo. Creamos en el amor perfecto del Padre; descansemos y seamos felices. Somos bendecidos para expresarlo. Estamos completos en su suficiencia.
Título: «La Promesa de la Redención en Génesis 3:15»
Introducción: El maravilloso Protoevangelio, la nota de esperanza mas gloriosa para este mundo, a este mundo que se habia roto, que habia caido y Dios empezo un plan de rescate para la humanidad, este es un pasaje clave de la Biblia que contiene una de las promesas más poderosas y significativas de toda la Escritura: Génesis 3:15. En este versículo, Dios habla en medio de la tragedia de la caída del hombre en el Jardín del Edén, y revela un plan divino que cambiará el curso de la historia humana para siempre.
QUE SIGNIFICA LA PALABRA PROTO?
La palabra «proto» proviene del griego «πρῶτος» (prōtos), que significa «primero» o «preliminar». En palabras compuestas, como «protoevangelio», se utiliza para indicar que algo es el «primer» o «preliminar» ejemplo o instancia de algo más grande o significativo. En el contexto del «Protoevangelio» en Génesis 3:15, se refiere a que este versículo es considerado el primer indicio o promesa en la Biblia relacionada con la futura venida del Mesías o Salvador, lo que lo convierte en un evento precursor en la historia de la redención según la teología cristiana.
I. El Contexto de la Caída: Para comprender plenamente la importancia de Génesis 3:15, primero debemos recordar el contexto. Adán y Eva, los primeros seres humanos, desobedecieron a Dios al comer del fruto prohibido, lo que trajo el pecado y la maldición al mundo. Sin embargo, incluso en este momento de desobediencia, Dios ya estaba trazando un plan para la redención.
II. La Promesa Divina: En medio del juicio divino sobre la serpiente, Dios declara: «Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar» (Génesis 3:15). Esta es la primera promesa mesiánica en la Biblia, y contiene varias verdades fundamentales:
1. Enemistad Divina: Dios establece una enemistad entre la serpiente (que representa el mal) y la descendencia de la mujer. Aquí vemos que Dios está en contra del pecado y el mal desde el principio.
2. La Simiente de la Mujer: Esta «simiente» se interpreta como una referencia a Jesucristo, quien vendría de la línea de la humanidad. Jesús sería el Salvador prometido.
3. Victoria Sobre el Pecado: La profecía habla de la herida en la cabeza de la serpiente, simbolizando la victoria completa de Cristo sobre el pecado y el mal en la cruz.
III. Aplicación en Nuestras Vidas: Este pasaje tiene profundas implicaciones para nosotros hoy:
1. Esperanza en la Redención: Génesis 3:15 nos recuerda que, incluso en medio de nuestras caídas y pecados, Dios tiene un plan de redención para nosotros a través de Jesucristo.
2. Lucha Contra el Mal: Como creyentes, debemos reconocer la enemistad divina hacia el pecado y el mal. Debemos resistir la tentación y vivir en obediencia a Dios.
3. La Victoria de Cristo: En la cruz, Jesús aplastó la cabeza del enemigo, asegurando nuestra salvación. Debemos vivir en la libertad y la victoria que Él nos ha proporcionado.
Conclusión: Génesis 3:15 es una promesa fundamental que señala hacia la venida de Jesucristo como nuestro Salvador y la derrota del pecado. Nos recuerda que, a pesar de nuestras caídas, Dios tiene un plan de redención para nosotros. Que esta promesa fortalezca nuestra fe y nos inspire a vivir en obediencia y victoria en Cristo Jesús. Amén y Amen.
Que la vida del Espíritu Santo vivifique en el creyente las obras de la fe.
Tema: «Is-boset: Lecciones de lealtad y redención»
Pero Abner, hijo de Ner, comandante del ejército de Saúl, había tomado a Isboset, hijo de Saúl, y lo llevó a Mahanaim.
2 Samuel 2:8
Queridos Imitadores De Cristo,
Hoy, quiero llevarlos en un viaje a través de las páginas de la Biblia y explorar una historia que nos enseña lecciones profundas sobre la lealtad y la redención. Esta historia se encuentra en el Libro de Samuel y gira en torno a un hombre llamado Is-boset.
QUIEN ERA IS-BOSET?
Eshbaal a veces trasliterado como Ishbaal, Ashbaal o Eshbaal) según el Primer Libro de las Crónicas y mencionado bajo la forma Isboset o Ishboshet (hebreo: אִֽישְׁבֹּשֶׁת, Ishboshet) en el Segundo Libro de Samuel, fue uno de los cuatro hijos del rey Saúl y su sucesor en el trono sobre una parte del reino de Israel.
I. La influencia de los padres
Comenzamos recordando que Is-boset era el hijo de Saúl, el primer rey de Israel. A menudo, en nuestras vidas, somos influenciados por las acciones y elecciones de nuestros padres. Saúl, aunque elegido por Dios, desobedeció Su voluntad en varias ocasiones. Is-boset enfrentó el desafío de vivir bajo la sombra de las decisiones de su padre.
II. Lealtad y traición
La historia de Is-boset nos muestra cómo, en tiempos de dificultad, eligió su propio camino en lugar de mantenerse leal a la causa de su padre. En lugar de buscar la unidad y la paz, se centró en sus propios intereses. Esta parte de su historia nos recuerda que la lealtad a Dios y a los demás es esencial en nuestra vida cristiana. La traición puede dividir y causar estragos en nuestras relaciones.
III. La búsqueda de la paz
A medida que avanzamos en la historia, vemos que, después de una lucha prolongada con David, Is-boset finalmente buscó la paz. Esta parte de su vida nos enseña que, incluso en medio de conflictos, debemos esforzarnos por buscar la paz y la reconciliación. La paz es un regalo divino que debemos anhelar y trabajar por ella.
IV. Aprender de las derrotas
A pesar de las derrotas y las dificultades que enfrentó, Is-boset también nos muestra que podemos aprender valiosas lecciones de nuestros errores y fracasos. Dios puede usar nuestras experiencias difíciles para moldearnos y guiarnos hacia Su voluntad.
En conclusión, la historia de Is-boset nos desafía a reflexionar sobre nuestras propias decisiones y acciones en la vida. Nos recuerda la importancia de la lealtad, la búsqueda de la paz y la capacidad de aprender y redimirnos de nuestros errores. Que esta historia nos inspire a vivir vidas centradas en Dios y en Su amor, buscando siempre la reconciliación y la paz en nuestros corazones y en nuestras relaciones.
Oremos juntos para que Dios nos guíe en nuestro viaje de fe, al igual que lo hizo con Is-boset.
Que la vida del Espíritu Santo vivifique en el creyente las obras de la fe, Amen y Amén.
Y se le acercó Aod, estando él sentado solo en su sala de verano. Y Aod dijo: Tengo palabra de Dios para ti. Él entonces se levantó de la silla. Jueces 3:20 RVR1960
Título: «Aod: La Determinación de un Héroe Inesperado»
Introducción:
Mis amados en Cristo,
Hoy, quiero llevarlos a una historia poco conocida pero poderosa en el Antiguo Testamento de la Biblia. Es la historia de Aod, un hombre que desempeñó un papel crucial en la liberación de Israel. A través de la vida de Aod, podemos aprender lecciones valiosas sobre la determinación y la fidelidad en tiempos de adversidad.
I. Contexto Histórico:
La historia de Aod se encuentra en el libro de Jueces, en un período de la historia de Israel caracterizado por la apostasía y la opresión en manos de naciones vecinas. Los israelitas estaban atrapados en un ciclo de desobediencia y castigo divino.
II. La Elección de Aod:
Aod fue un hombre inesperado para la tarea que Dios tenía para él. No era un líder destacado ni un guerrero renombrado, pero Dios lo eligió para una misión especial. A menudo, Dios usa a personas comunes para llevar a cabo sus propósitos extraordinarios.
III. La Determinación de Aod:
Aod tenía una determinación inquebrantable. Su misión era entregar un mensaje al rey Eglón de Moab, pero lo hizo de una manera audaz e inesperada. Llevó un mensaje secreto y, en un acto sorprendente, asesinó al rey opresor. Su determinación para liberar a su pueblo fue evidente en su valentía y en su confianza en la guía de Dios.
IV. Lecciones de Aod:
1. Dios usa a personas comunes: Aod nos recuerda que Dios puede usar a cualquiera, independientemente de su posición o habilidades aparentes, para cumplir su propósito divino.
2. La determinación en la obediencia:
Aod estaba dispuesto a obedecer a Dios sin importar el costo. A menudo, enfrentaremos desafíos en nuestra vida cristiana, y la determinación en la obediencia a Dios es esencial.
3. La importancia de la valentía: Aod nos muestra que a veces debemos tomar medidas audaces en la fe. La valentía en la causa de Dios puede llevar a resultados sorprendentes.
Conclusión:
La historia de Aod es un recordatorio poderoso de que Dios usa a personas inesperadas y determinadas para llevar a cabo su obra en el mundo. A través de la determinación y la obediencia, Aod desencadenó la liberación de su pueblo. Hoy, recordemos que Dios todavía busca personas dispuestas a seguirlo con determinación y valentía, sin importar cuán inesperado parezca su llamado. Que podamos ser como Aod, fieles en nuestra obediencia a Dios y dispuestos a actuar en fe cuando se nos presente la oportunidad.
Que la vida del Espíritu Santo vivifique en el creyente las obras de la fe, Amén.
La historia del levita y la concubina se encuentra en el libro de Jueces, capítulos 19 al 21, y es un relato impactante que nos brinda lecciones importantes sobre la moral, la justicia y la compasión. A continuación, quisiera compartir con ustedes algo práctico acerca de esta historia basada en estos pasaje:
Título: «Lecciones de la Historia del Levita y la Concubina: Justicia, Compasión y Responsabilidad»
En aquellos días, cuando no había rey en Israel, hubo un levita que moraba como forastero en la parte más remota del monte de Efraín, el cual había tomado para sí mujer concubina de Belén de Judá. Jueces 19:1 RVR1960
Introducción: Quiero comenzar este escrito compartiendo una historia que se encuentra en el libro de Jueces en el Antiguo Testamento. Es la historia del levita y la concubina, un relato que nos desafía a reflexionar sobre la justicia, la compasión y nuestra responsabilidad en un mundo donde a menudo vemos el sufrimiento.
I. El Contexto (Jueces 19:1-2) La historia comienza con un levita que toma una concubina. Pero desde el principio, la elección del levita de tener una concubina es controversial, ya que la Biblia nos llama a relaciones amorosas y comprometidas.
II. La Hospitalidad (Jueces 19:15-21) Cuando el levita y su concubina llegan a la ciudad de Gabaa y se encuentran sin refugio, un anciano les ofrece hospitalidad. Sin embargo, esta hospitalidad es desafiada por hombres malvados que desean abusar de la concubina. Aquí vemos la importancia de proteger a los vulnerables y la responsabilidad de cuidar a los necesitados.
III. La Violencia y el Silencio (Jueces 19:22-30) La historia toma un giro oscuro cuando la concubina es abusada toda la noche por estos hombres malvados y finalmente muere. El levita encuentra su cuerpo al amanecer y, en lugar de tomar medidas inmediatas para buscar justicia, corta su cuerpo en doce pedazos y lo envía a las tribus de Israel. Esto nos lleva a reflexionar sobre la importancia de enfrentar la violencia y no quedarnos en silencio cuando presenciamos la injusticia.
IV. La Reacción de las Tribus de Israel (Jueces 20) Las tribus de Israel se reúnen en respuesta a este acto atroz, y se inicia una guerra contra los hombres de Gabaa. Aquí vemos cómo la injusticia puede movilizar a las personas para buscar la justicia y restaurar la paz.
V. Conclusión: Lecciones para Hoy
Debemos reflexionar sobre nuestras elecciones morales y relacionales, buscando relaciones basadas en el amor y el compromiso.
La hospitalidad y el cuidado de los necesitados son virtudes importantes en nuestra fe.
No debemos quedarnos en silencio frente a la injusticia y la violencia, sino buscar la justicia de manera valiente y responsable.
Aunque esta historia es oscura, nos recuerda que incluso en medio de la oscuridad, Dios puede usar nuestras acciones para traer justicia y restauración.
Invitación y Oración: En este día, invitemos a Dios a guiarnos en nuestras elecciones morales, a abrir nuestros corazones a la compasión y a darnos la valentía de buscar la justicia en un mundo que a menudo se enfrenta a la injusticia. Oremos para que, como comunidad de fe, seamos agentes de amor y restauración en un mundo que tanto lo necesita.
Que la vida del Espíritu Santo vivifique en el creyente las obras de la fe, Amén.
DE LA LIBERACIÓN MUNDANA A LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL.
Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: No a este, sino a Barrabás. Y Barrabás era ladrón. S. Juan 18:40 RVR1960
Introducción: Queridos hermanos y hermanas, hoy quiero hablarles sobre un personaje bíblico que, a pesar de su breve aparición en las Escrituras, nos enseña lecciones profundas sobre la redención y la gracia de Dios. Este personaje es Barrabás, a quien encontramos en los relatos de la Pasión de Cristo.
I. El Personaje de Barrabás: Barrabás era un criminal, un hombre que había cometido delitos graves contra la sociedad. Estaba encarcelado y condenado a muerte, y su nombre se había convertido en sinónimo de maldad y rebeldía.
NOTA; El nombre «Barrabás» es un nombre propio que se menciona en el Nuevo Testamento de la Biblia. El nombre «Barrabás» tiene raíces arameas y puede traducirse aproximadamente como «hijo del padre» o «hijo de la autoridad». Su historia en la Biblia es parte importante de la narrativa cristiana sobre la crucifixión de Jesús.
II. La Elección de Pilato: En el momento crucial de la Pascua, el gobernador romano Poncio Pilato se enfrentó a una multitud que pedía la liberación de un prisionero. Pilato, buscando evitar un conflicto, dio a la multitud la opción de liberar a uno de dos prisioneros: Jesús, el inocente Hijo de Dios, o Barrabás, el criminal. Sorprendentemente, la multitud eligió liberar a Barrabás.
III. La Gracia de Dios Revelada: La elección de la multitud de liberar a Barrabás en lugar de Jesús es un poderoso recordatorio de la gracia de Dios. Barrabás no merecía su liberación; era culpable. Pero Jesús, el justo, tomó su lugar en la cruz para pagar el precio de nuestros pecados.
IV. Nuestra Identificación con Barrabás: Todos nosotros, en cierto sentido, somos como Barrabás. Hemos pecado y merecemos el castigo. Pero gracias a la muerte sacrificial de Jesús en nuestro lugar, hemos sido liberados del juicio eterno. Como Barrabás, hemos experimentado la gracia y la redención.
V. La Transformación Espiritual: La historia de Barrabás no termina en su liberación física. La gracia de Dios puede transformar incluso a los peores pecadores. Es posible que Barrabás haya experimentado un cambio en su vida, y nosotros también podemos experimentar la transformación espiritual a través de Cristo.
Conclusión: Hermanos y hermanas de Imitadores De Cristo, la historia de Barrabás es un recordatorio de que, a pesar de nuestras fallas y pecados, Dios ofrece la liberación espiritual a través de Jesús. Como Barrabás, somos beneficiarios de la gracia divina. Aprovechemos esta gracia para cambiar nuestras vidas y vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. Recordemos siempre que Jesús tomó nuestro lugar en la cruz, y en Él encontramos la verdadera liberación y la esperanza eterna.
Que la vida del Espíritu Santo vivifique en el creyente las obras de la fe, Amén.
INTRODUCCIÓN Un atleta debe estar preparado en todos los sentidos, mente sana, cuerpo sano, sobretodo un beisbolista ya que el béisbol es un deporte que necesita tanto enfoque, tanto estudio de terreno, es muy estratégico a la hora de emplearse dentro del campo, por lo tanto hay que estar preparados y bien dispuestos para tener un buen desarrollo en la disciplina deportiva y obtener el éxito que queremos.
DESARROLLO
D. El apóstol Pablo uso la figura del atleta, para describir lo que necesita el cristiano para lograr la corona de justicia.
E. Leamos: 1. (1Cor.9:24-27) «¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren,pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible,pero nosotros, una incorruptible.Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado»
2. (2Tim.2:5) «Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha Legítimamente» F. Analicemos lo que un atleta y un cristiano necesitan.
I. La Disciplina A. (1Cor.9:24) «corred de tal manera que lo obtengáis» B. Un atleta se esfuerza para obtener el premio: 1. Se entrena. 2. Se abstiene de cosas no sanas para su cuerpo. 3. Se somete a la disciplina. 4. Se priva de ciertas cosas. 5. No pierde noches y no abusa de su cuerpo. C. Al contrario, lo acondiciona y lo cuida para la carrera, por que tiene los ojos puestos en el premio. D. El cristiano debe ser disciplinado para poder obtener el premio.
II. Seguir el ejemplo del Maestro A. (Hebreos.12:1,2) «Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios»
B. Necesitamos poner los ojos en Jesús (El Maestro), pero también el texto dice que tenemos que deshacernos de lo que nos pueda estorbar y privarnos del premio.
1. Ser Imitadores de Cristo. (1Pedro.2:21) «Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas» C. Por lo tanto debemos tener o usar la misma estrategia y disciplina del atleta.
III. Alimentación Nutritiva A. Un Atleta necesita una alimentación nutritiva y balanceada. B. Necesitamos tomar «la leche» (1Pedro.2:2) C. Para crecer y estar fortalecidos para la carrera hacia la vida eterna. D. Se necesita alimento solidó y sano para terminar la carrera.
E. Por esto el apóstol Pedro dijo (2Pedro.3:18) «Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.»
IV. Los ojos en la Meta A. (1Cor.9:26) «corro no como a la aventura» B. Hay que correr con un propósito definido, una meta. 1. Cristo es nuestra meta, el dará la corona. (Apoc.2:10) C. Corramos con la mirada en el cielo (Col.3:14) D. El atleta terrenal se esfuerza por una corona corruptible ¿Cuanto mas nos debemos esforzar nosotros? Que ganaremos una corona corruptible, de eterno valor en los cielos. E. No como quien golpea el aire (1Cor.9:26) F. Tiene que ser dando en el blanco, nuestro adversario es fuerte, pero le podemos vencer si usamos las armas que el señor Jesus nos a dado.
G. Aunque pablo fue apóstol y tenia dones milagrosos, el estaba conciente que la carne es traicionera y podía caer, por eso dijo (1Cor.9:27)
V. Pensar en el premio A. (Efe.1:18) «alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos»
B. Pablo quería que ellos entendieran el propósito y la meta a alcanzar.
Conclusión: A. Es necesario que tengamos disciplina.
B. Así como el atleta se somete a las reglas del juego es necesario que nosotros nos sometamos a las reglas de Cristo.
1. El Atleta no gana ningún premio a menos que haya respetado y guardado todas las reglas del deporte. 2. En pocas palabras esto es luchar legítimamente (2Tim.2:5)
C. Debemos esforzarnos para decir como dijo pablo (2Tim.4:7-8) «He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida»
Que el Espíritu Santo vivifique en el joven atleta las obras de la fe.